Tijuana,  B.C. – El proyecto representa alrededor de mil mdd en inversión pública y privada, y se espera que desahogue los cruces fronterizos por los próximos 30 años.

La garita Otay II es uno de los proyectos estratégicos de la denominada Megaregión Cali-Baja, el cual se espera que inicie operaciones entre 2020 y 2021.

Dicho proyecto tiene en el tintero varios años, debido a la necesidad de agilizar los cruces fronterizos, por lo que el Corredor del Departamento de Transporte de California (Caltrans) mantiene estrecha coordinación con autoridades mexicanas.

Según palabras de Mario Orso, director de proyectos de Caltrans, la primera fase del proyecto quedó concluida en 2014, la cual contempla el anteproyecto, la aprobación presidencial, la adquisición de predios y los permisos ambientales.

La segunda etapa consiste en medir aforos e ingresos y así determinar costo de peaje para el usuario, el cual se estima que podría ser de 2.35 dólares para los vehículos particulares, y de 15.45 dólares para vehículos de carga.

La inversión en este proyecto es de alrededor de mil millones de dólares, de los cuales ya se ha implementado la mitad.

Mario Orso considera que la garita Otay II sería única en su tipo, ya que actualmente no existe un proyecto similar; sería una garita concesionada con inversión pública y privada.

La inversión estadounidense oscila entre 600 y 700 millones de dólares, mientras que del lado mexicano sería de entre 200 y 300 millones dólares.

La relevancia de la garita Otay II radica en que podría desahogar los cruces durante los siguientes 30 años.

Y es que la frontera entre San Diego y Tijuana se considera una de las más dinámicas del mundo, con 50 millones de cruces cada año, así como 2 mil importaciones y mil 500 exportaciones, diariamente.

El directivo de Caltrans señaló que la dinámica con esta nueva garita sería diferente, ya que se haría uso de tecnología de punta con información confiable de los tiempos de espera.

La garita Otay II se ubicará en un predio de más de 40 hectáreas, a dos millas al este de la actual  garita de Otay I de Tijuana, la cual conectará con las carreteras interestatales 11 y 905.

El proyecto consiste en la construcción de 10 carriles destinados a la revisión de los automóviles de particulares y 10 adicionales para la inspección comercial de vehículos de carga.

Del lado americano, el Freeway que conectará la garita Otay II hacia las carreteras 905 y 125, se está por concluir, lo que representa un gran avance.

Se trata de una garita eficiente en la que el tiempo de espera no sea mayor a 20 minutos, dice Mario Orso.

De acuerdo con la Asociación de Gobiernos de San Diego (Sandag), en 2017 se destinaron 49.3 millones de dólares  al proyecto, correspondiente a ayuda financiera discrecional Fastlane, por parte del Departamento de Transporte de Estados Unidos y se continúa con el Estudio Piloto de Monitoreo de Tiempos de Espera.