Mexicali, B.C.- La propuesta de duplicar el salario mínimo hecha por el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, fue analizada durante la reunión mensual de Ejecutivos en Relaciones Industriales de Baja California (Eribac).

Mariano Esparza, de Esparza Molina Abogados, fue el encargado de realizar el planteamiento, cuestionando la modificación del artículo 90 de la Ley Federal del Trabajo, en la que el añadido cuarto párrafo establece lo siguiente:

En el proyecto de egresos de cada año, deberá considerarse el incremento del salario mínimo en el país, cualquiera que sea su denominación, a efecto de que sea incrementado dos puntos porcentuales por encima de la proyección inflacionaria del año que inicie; o bien, de acuerdo con la estimación más reciente emitidas éstas invariablemente por el Banco de México.

Explicó que cada año que es publicado un nuevo salario mínimo, previamente debe constar de un estudio que lo justifique y debe reflejarse en el Diario Oficial de la Federación.

“Todos aquellos que hemos rentado una casa, un departamento, una nave industrial, sabemos que nuestros contratos siempre se establecen en base a que nos van a subir la renta o el pago de una cuota al año y se basa siempre en la proyección inflacionaria”, comentó Esparza.

Abundó que la decisión quedará en manos de López Obrador a partir del primero de diciembre, y no sólo será tarea de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, la cual mencionó, incluso se ha especulado que podría desaparecer.

No obstante que la propuesta puede vislumbrarse plenamente como positiva, el asociado de Esparza Molina Abogados cuestionó que dicho incremento pudiera suscitarse “de golpe” en la zona fronteriza, aumentando a 176.72 pesos a partir del 1 de enero del 2019.

“Nos tenemos que allegar de la mayor información posible (…) existen muchos factores que pueden determinar si el salario mínimo se va a incrementar en un solo momento y rápido o de manera paulatina”, señaló.

Ejemplificó que muchos trabajadores han pactado el pago de sus casas en salarios mínimos, por lo tanto con el aumento al doble también se duplicarían sus cuotas.

“El contrato entre quien compró una casa y el vendedor es de naturaleza civil, entonces una orden federal que llegue va a ser susceptible de infinidad de amparos”, puntualizó Mariano Esparza