Tijuana B.C.- En la Comisión de Jóvenes Empresarios de Coparmex trabajan para acercar a los jóvenes emprendedores herramientas, experiencia y espacios que los ayuden a tener éxito en sus proyectos.

Cuando se decide emprender un negocio el lado emocional está muy presente pero debe de dejarse a un lado para pensar objetivamente, mencionó Luis Naranjo, presidente de la Comisión de Empresarios Jóvenes de Coparmex.

“De un tiempo para acá, las figuras más reconocidas del ecosistema emprendedor se convirtieron en líderes de opinión, marcando incluso la agenda pública y el tema de conversación en las sobremesas del llamado círculo rojo. Sin embargo, aunque son aquellos que arriesgan, crean empresas de alto impacto y disrumpen las industrias tradicionales, también tienen miedos, sueños no cumplidos y varios fracasos en su recorrido.

Si lo pensamos bien, emprender no es racional: si uno hace un análisis, la probabilidad de éxito en cualquier proyecto nuevo es de menos de 50%. Entonces, ¿por qué nos aventamos por el duro proceso de armar un proyecto nuevo? Me parece que la respuesta es emocional. Tiene que ver con una pasión, una locura sana, no con un comportamiento lógico. Por eso, la mayoría de la gente elige trabajar en relación de dependencia, donde las probabilidades de fracasar y sufrir son más bajas”, expresó.

Cuando se lanza un proyecto, agregó, los emprendedores deben dejar la emoción a un lado para pensar objetivamente; un ejemplo es como cuando se tiene que elegir el local que los alojará, la compra de materia prima o incluso el nombre de la marca, ya que una mala decisión podría ser fatal, y hay que tomarla con la cabeza.

Señaló que el optimismo es una gran virtud y es el impulso inicial de las innovaciones y de las empresas grandiosas; pero a pesar de eso, si no se balancea con una cuota de racionalidad, se corre el riesgo de caer en una trampa.

“Entre muchos jóvenes existe la impresión de que con solo tener la voluntad de ser emprendedor es suficiente, sin importar demasiado en qué. Ni Steve Jobs, ni Bill Gates, ni tantos otros casos exitosos, tenían en su cabeza ser emprendedores. Todos ellos tenían pasión por una idea y se enfocaron en concretarla. El adjetivo de «emprendedor» se lo dieron luego los medios, interesados en crear un nuevo modelo de héroe moderno. El éxito siempre vende”, indicó.

Es aconsejable, añadió, hacer una lista de lo que se debe y de lo que no se debe hacer para no perder el enfoque a la hora de las decisiones y hacer un ejercicio de introspección en el que se piensa el proyecto con detenimiento para encontrar aquellas cosas que consumen energía innecesariamente.

Destacó que en la Comisión de Jóvenes Empresarios de Coparmex se trabaja para acercar a los jóvenes emprendedores herramientas, experiencia y espacios donde encontrarán una guía para evitar callejones sin salida a los que muchas veces los lleva la pasión.