Tijuana,  B.C.- La calidad e innovación que ofrecen los productores bajacalifornianos atrae tanto a consumidores locales como a los extranjeros.

La industria de la cerveza artesanal en Tijuana ha tenido un auge importante en la última década, con crecimientos de hasta el 200 por ciento, debido al gusto del consumidor local y extranjero que acude a esta frontera por recomendaciones de boca en boca.

En entrevista con Raúl Aispuro Funes, presidente de la Asociación de Cerveceros de la Baja, afirmó que esta industria ha colocado a Tijuana en el mapa mundial, ya que el turismo que visita la ciudad ya viene con la idea de probar la cerveza artesanal.

“Incluso se hacen tours de la cerveza para que conozcan la variedad que existe y que es de una alta calidad”, expresó.

Y es precisamente la calidad lo que le ha valido al sector cervecero de Tijuana el reconocimiento tanto a nivel nacional como internacional, el cual se debe a la materia prima que utiliza.

“La materia prima que se usa es de importación. El tener la facilidad de obtener los ingredientes en San Diego, que es la capital de la cerveza artesanal en Estados Unidos, es lo que nos ayuda a poder ofrecer un buen producto”, explicó Raúl Aispuro.

Además, los productores locales tienen una muy buena relación con los productores de cerveza de San Diego, compartiendo información sobre técnicas, ingredientes y otras estrategias.

“Afortunadamente llevamos una buena relación con ellos, somos una misma región, y también es porque vemos esto de la cerveza artesanal no tanto como un negocio, sino como un hobby”, destacó el dirigente de los Cerveceros de la Baja.

En Tijuana existen 30 empresas cerveceras y una docena más de productores independientes, quienes apuestan por ofrecer calidad e innovación.

Un sector que demanda profesionalización

Aispuro Funes mencionó que la constante capacitación y profesionalización del gremio es una de las premisas de la asociación, ya que al ser un sector en crecimiento, cada vez se requiere de mayor personal.

“Hemos estado creciendo año tras año, y se necesita gente capacitada que sepa de cerveza artesanal: desde servir un tarro hasta explicar a la gente sobre cada tipo de cerveza”, indicó.

Las empresas constituidas como tales en Tijuana producen alrededor de 3 mil barriles mensuales, equivalentes a 360 mil litros.

Las marcas que han sobresalido y que envían sus productos a otras ciudades del país son Insurgente, Rámuri, Tijuana, Border Psycho, por mencionar algunas.

En cuanto a la generación de empleos, el dirigente dice que se encuentran haciendo un censo para tener información estadística más precisa, pero por cada empresa se emplean entre 8 y 10 personas en promedio, sin contar los empleos indirectos que resultan de esta actividad.

El sector cervecero artesanal en la frontera tiene claras oportunidades en el futuro cercano, pues, subrayó Raúl Aispuro, el gusto de los consumidores ha ido cambiando y optan por probar algo diferente y de calidad.

“La mayoría de nuestros consumidores son locales, pero también vienen extranjeros tanto de Estados Unidos como de Europa, quienes ya conocen que en Tijuana se hace cerveza artesanal”, precisó.

Entre los asociados se manejan alrededor de 200 etiquetas que van desde cervezas suaves, claras, hasta oscuras de sabores fuertes.

Tal es el caso de Funes Hand-Crafted Beer, donde se ofrecen ocho diferentes estilos de cerveza directamente de los barriles.

Además, cuenta con una sección de venta de implementos y materia prima para quienes desean producir su propia cerveza artesanal,

lo cual, como bien mencionó Raúl Aispuro, se ha convertido en un pasatiempo, pero con buenos réditos.