Ciudad de México.- El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) da a conocer el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) con una nueva base (segunda quincena de julio de 2018=100). En este sentido, la actualización de la canasta de bienes y servicios genéricos se realizó de acuerdo con los conceptos de gasto reportados en las encuestas especializadas que levantó el Instituto sobre el gasto en los hogares mexicanos, en apego a las mejores prácticas internacionales.

De esta manera, en la primera quincena de agosto de 2018 el INPC creció 0.34 por ciento, alcanzando así una tasa anual de inflación de 4.81 por ciento[1]. En el mismo periodo de 2017, los datos correspondientes fueron de 0.31 por ciento quincenal y de 6.59 por ciento anual.

Al interior del INPC, el índice de precios subyacente[2] aumentó 0.18 por ciento quincenal y 3.60 por ciento a tasa anual; por su parte, el índice de precios no subyacente se incrementó 0.86 por ciento quincenal y 8.48 por ciento anual.

Dentro del índice de precios subyacente se registraron alzas en los precios de las mercancías de 0.30 por ciento y de 0.04 por ciento en los servicios.

Los componentes del índice de precios no subyacente presentaron ascensos quincenales: los precios de los productos agropecuarios subieron 0.89 por ciento y los de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno 0.84 por ciento.

[1]  Durante el primer año del INPC base 2ª quincena de julio de 2018, las variaciones anuales se continuarán comparando con el Índice de la base anterior.
[2]  La inflación subyacente se obtiene eliminando del cálculo del INPC los bienes y servicios cuyos precios son más volátiles, o bien que su proceso de determinación no responde a condiciones de mercado. Así, los grupos que se excluyen en el indicador subyacente son los siguientes: agropecuarios y, energéticos y tarifas autorizadas por distintos órdenes de gobierno.