Ensenada,  B.C.- Con una extensión de 502 hectáreas de flores cultivadas y un área de 479 hectáreas cosechadas durante 2017, la zona costa de Baja California registró una producción de 4400 toneladas de flores.

El 85 por ciento se exportó a los mercados de Estados Unidos y Canadá, mientras que el 15 por ciento restante se distribuyó entre comercializadores de la región, según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).

La producción que incluye entre su variedad a las proteas, crisantemo, clavel, rosa, lilie, cempasúchil y diversos tipos de nube se cosechó, principalmente, en Ensenada.

La derrama económica generada por la floricultura sólo en el ciclo agrícola otoño-invierno de 2016-2017 y primavera-verano de 2017, se calcula en 66 millones de pesos.

En Baja California existe un padrón de 14 productores dedicados a la producción y comercialización de flores.

Las principales zonas productoras se ubican en La Misión, Maneadero y San Quintín, áreas que corresponden al municipio de Ensenada; otro punto es Playas de Rosarito

Conforme a los datos del Distrito de Desarrollo Rural 001, para 2018 las cifras de producción superarán las del año pasado.

Cabe mencionar que la zona costa incluye los municipios de Tecate, Tijuana, Playas de Rosarito, Ensenada, mismos que conforman el Distrito de Desarrollo Rural 001.

Uso de aguas tratadas

Con una inversión superior a los 4 millones de pesos, este 2018 se habilitó una línea de conducción de aguas tratadas en el Valle de Maneadero, ubicado a 30 kilómetros del centro de la ciudad.

El proyecto se desarrolló con el fin de atender, primordialmente, a los productores de flor de ornato.

Se estima que el uso de aguas tratadas permitirá el crecimiento del área de producción y generará alrededor de 4000 empleos, de acuerdo con datos del comisariado del ejido, Sánchez Taboada.

De 160 hectáreas de producción con el uso de aguas tratadas, sólo en esa zona se podrían incrementar a 500 hectáreas.

Además, con la consolidación de este plan de aguas de reuso que inició en 2014 se evitará la extracción de agua del acuífero de Maneadero (3 millones de metros cúbicos anuales), a fin de contribuir a la recarga de los mantos freáticos.