Por: Dr. Luis Manuel Hernández*

De acuerdo a un estudio de McKinsey sobre liderazgo, dentro de Estados Unidos tan sólo el 30 por ciento de las contrataciones a nivel directivo son las correctas para la empresa, creando dudas sobre la efectividad: cómo se transmite la misión y visión de una empresa al contratar. También ha generado un vacio adicional saber si la misión y visión están alineadas al contexto laboral y el logro de las metas.

No tener el líder correcto es una de las razones principales para el fracaso en una organización. Sumar recursos para un líder incorrecto nubla ideas, propuestas y merma la energía de un equipo. Seleccionar correctamente al líder es esencial para saber si las ideas se podrán llevar al mercado, si se va a desarrollar el potencial de la organización y si la empresa es atractiva para otros líderes.

Decía Jack Welch que “si tus acciones inspiran a otros a soñar más, hacer más y ser mejores, eres un líder”; y, de acuerdo a la psicología, el espacio entre la realidad y la expectativa se conoce como decepción. Entonces, el trabajo de los líderes viene a desarrollar individuos que le apoyen a minimizar los espacios que existen entre la expectativa y la realidad de la empresa.

Nos enfrentamos actualmente a una manera poco común de hacer dinero en términos de tiempo. Tenemos que en el videojuego Grand Theft Auto V se creó en tan sólo 3 días un billón de dólares, satisfaciendo las necesidades de la empresa y dejando a sus clientes satisfechos, y con la expectativa de algo más para el futuro.

El talento que desarrolló este video juego cumplió una premisa básica del ser humano: transformaron sus ideas en un producto. Las ideas del grupo de desarrollo tomaron forma con la dirección de un líder, en conjunto crearon un producto atractivo y rentable.

El talento tiende a independizarse y a tener su toque de autenticidad. Tenemos que como gerentes encontraremos “fórmulas especificas” de cada líder que, de acuerdo a ellos, los hace diferentes y les genera cierta independencia que los hará seleccionar la empresa donde quieren laborar y cómo ésta les ayuda a lograr sus metas.

Otro factor importante para que el talento se desarrolle es el ambiente de control y gobernabilidad. Si tenemos una persona con mucho potencial, el establecerle un mecanismo de control puede limitarlo. En algunas empresas hay excelentes líderes que no pueden ejecutar sus fórmulas porque los controles son tan rígidos que dejan poco espacio para las ideas, la flexibilidad y el desarrollo personal.

El talento por si solo debe tener una propia fuente de energía, desarrollar, experimentar y fomentar los ajustes a las tareas para que exista una retroalimentación inmediata.

Considerando las frases de Cervantes Saavedra, “estar preparado es la mitad de la victoria” y Pablo Picasso que comentó “la acción es la clave fundamental del éxito”, el talento está dentro y fuera de las organizaciones, y está preparado para entregar, es tarea de la organización crear el contexto apropiado para que la empresa y el líder coincidan en ideas, la ejecución de éstas y los logros.

Recordemos finalmente que no debemos de preocuparnos por retener el talento, ya que este se mueve adonde él quiere.

 

*Dr. Luis Manuel Hernández
Presidente Index Zona Costa BC