Tijuana, B.C.- Canacintra conformó la propuesta con la asesoría de la ONU y organizaciones civiles de ambos lados de la frontera.

Eliminar el uso de bolsas de plástico en establecimientos de Tijuana, y de esa manera evitar que éstas lleguen a los mares y afecten el ecosistema y el entorno natural en general, es el objetivo de la propuesta que la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) presentó al XXII Ayuntamiento de Tijuana, consiguiendo que fuera dictaminada por regidores y que próximamente sea discutida por parte de los integrantes del Cabildo.

El titular del organismo empresarial, Marcello Hinojosa Jiménez, informó que la iniciativa fue dictaminada por la Comisión de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Salud, que preside la regidora Mónica Juliana Vega Aguirre, para reformar tres artículos del Reglamento Municipal correspondiente.

Una vez que sea aprobado por el cuerpo edilicio, la Canacintra, organizaciones civiles ambientalistas, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el gobierno municipal arrancarán una campaña de sensibilización con los comercios y ciudadanos tijuanenses, a fin de que se busquen medios alternativos para el traslado de los productos en las transacciones comerciales.

La sesión de la Comisión, en la que el líder empresarial y los activistas estuvieron presentes, se dio este martes en el marco del Día Mundial contra el Uso de Bolsas de Plástico, que se ha conmemorado desde hace once años.

«La bolsa de plástico es una de las principales fuentes de contaminación en nuestros mares, lotes baldíos y tuberías de drenaje, por lo que es un tema ambiental de mucha relevancia, porque las bolsas pueden tardar hasta 400 años en degradarse, la fauna por accidente pueden consumir este plástico, que está compuesto por petróleo y gas, que es altamente tóxico», dijo.

El líder empresarial lamentó que otra de las afectaciones está relacionada con que un alto porcentaje de la fauna marina consume plástico por error, generando daños en el orden natural, que incluso posteriormente puede ser consumida por seres humanos.

Detalló que se estima que cada familia utiliza 600 bolsas al año, lo que afecta notablemente el medio ambiente, además de que la producción de las mismas provoca residuos y emisiones de gases nocivios para el medio ambiente.

Resaltó que con esas acciones Tijuana se convierte en pionera a nivel nacional, con una reglamentación ambiciosa y tajante, que dispone de multas para los negocios que utilicen esas bolsas, después de dos años a partir de que sea aprobada por el pleno del Cabildo.