Ensenada, B.C. La implementación de la Ley de Fomento a la Industria Vitivinícola, después de la transición del gobierno federal, permitirá construir una plataforma de políticas públicas para fomentar las capacidades de producción y crecimiento de infraestructura.

El Consejo Mexicano Vitivinícola A.C (CMV) estima un ritmo acelerado de crecimiento anual del 7 por ciento, y, a partir del año 2022, una producción adicional de 300 000 litros de vino mexicano para el mercado interno.

Con la aplicación de incentivos y apoyos, conforme con el CMV, dentro de 10 o 15 años se podría duplicar el número de hectáreas cultivadas de vid, estimando incrementar anualmente, en promedio, 433 hectáreas de viñedos para la producción de vinos mexicanos.

Actualmente están cultivadas 6474 hectáreas, con las cuales, en tan sólo cuatro entidades federativas, concentran el 72 por ciento de la producción nacional.

Destaca Baja California en primer lugar, con un 57 por ciento; en segundo lugar, Coahuila con el 8.5 por ciento; tercer lugar, Querétaro con el 4 por ciento; y Guanajuato con el 2.3 por ciento.

Todos unidos por el vino mexicano

En acciones a corto plazo, recientemente se anunció la campaña “Todos Unidos por el Vino Mexicano”, con aportaciones de productores y dependencias de gobierno.

El objetivo es que los consumidores mexicanos tengan mayor información sobre la producción, las regiones productoras, la variedad de estilos y calidad de los vinos nacionales.

“Vino Mexicano” y sus retos

Gabriel Padilla Maya, director general del CMV, indicó que este 2018 se dará inicio el registro de una marca colectiva de “Vino Mexicano” ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) de la Secretaría de Economía.

Además de tener implicaciones en cumplimiento de las normas oficiales mexicanas, abarcará las características de los distintos estilos de vinos que se elaboran en México, atributos de calidad y excelencia.

Padilla Maya se refirió a la importancia del reingreso de México a la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), pues la cooperación técnica y científica internacional de la OIV en el sector vitivinícola nacional ayudará a afrontar los distintos retos que enfrenta la industria.

Es decir, la sostenibilidad de la producción, el cambio climático, el uso eficiente y responsable de los recursos hídricos y la aplicación de las tecnologías e innovaciones en el manejo de los viñedos.

Asimismo, se incorporaran los avances científicos en las prácticas enológicas internacionales como garantía de la excelencia y calidad de los vinos mexicanos.

Empleo y vino

Acorde al CMV, la industria suma 2900 productores que generan más de 3000 empleos de manera directa e indirecta.

Participan más de 500 000 jornaleros agrícolas migrantes en apoyo a las actividades de poda y cosecha en viñedos.

Con este trabajo conjunto, más de 200 bodegas vinícolas y empresas elaboran y comercializan el vino mexicano. Por su calidad y excelencia, el vino nacional suma (a lo largo de 9 años) más de 1200 medallas en concursos internacionales.

Las ventas crecen con un promedio anual de entre el 8 y el 10 por ciento, con un valor de la producción y comercialización de 4650 millones de pesos.

México se sitúa en el lugar 45 a nivel mundial con la capacidad de producir 2 144 725 cajas, según la OIV.

Se registra un incremento en el consumo per cápita, de 0.960 mililitros, en comparación con los datos de 2013 y 2014, cuando registraba 0.750 mililitros.