Mexicali, B.C.- Como una medida de presión, calificó Rodrigo Llantada Ávila, presidente de Coparmex Mexicali, la decisión del gobierno de Estados Unidos de imponer aranceles al acero y aluminio por el 25 y 10 por ciento respectivamente.

Argumentó que así ha procedido el presidente Donald Trump al no pactarse el Tratado de Libre Comercio de América del Norte en las condiciones que su gobierno pretende.

“Una guerra comercial a nadie conviene, genera pobreza y lo único que va a pasar es que se van a polarizar las negociaciones del TLCAN”, declaró.

Llantada Ávila abundó que el gobierno de Trump tácticamente está negociando por separado con México y Canadá.

“Esto es apostarle a ver quién resiste más”, mencionó el dirigente de Coparmex, añadiendo que son justas las respuestas de la Unión Europea, Canadá y México de también imponer nuevas cuotas arancelarias.

“Nos obliga rápidamente a EUA, a nosotros (México) y a todos los involucrados a abrir nuevos mercados, a fomentar la producción interna con costos muy altos”, comentó.

El líder empresarial puntualizó que lo ideal es que se retomen las negociaciones del TLCAN y que se pacte un acuerdo comercial en beneficio de los tres países.