Ciudad de México.- La industria aeronáutica de México atraviesa por un «buen momento», toda vez que registra un crecimiento sostenido de 17 por ciento en sus exportaciones, aseguró el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza.

Al inaugurar la planta Safran-Albany en Querétaro, señaló que este sector logró más de 7 mil 600 millones de dólares por este concepto en 2017, con lo que alcanzó un superávit comercial de cerca de mil 400 millones de dólares.

En la actualidad hay 330 empresas aeroespaciales que están localizadas en los estados de Baja California, Chihuahua, Jalisco, Nuevo León, Querétaro, Sonora, Coahuila y Yucatán, donde generan al menos 50 mil empleos.

Ruiz Esparza resaltó que nuestro país es ya el tercer destino mundial en atracción de proyectos de inversión extranjera directa en tecnología aeroespacial, después de Estados Unidos y Reino Unido, y el séptimo proveedor del mercado estadounidense.

Acompañado del gobernador de Querétaro, Francisco Domínguez Servién, y la embajadora de Francia en México, Anne Grillo, el titular de la SCT confió en que México siga siendo un centro de atracción de inversiones no sólo para Estados Unidos, sino para otros países como Francia, nación hermana desde hace muchos años.

Ello porque el crecimiento en diversos renglones, como la manufactura y la producción vehicular con los Estados Unidos y Canadá, hace de la región «una sola América: América del Norte», naciones que tienen muchos años de estar apoyándose en sus relaciones comerciales e industriales. «Eso tiene que seguir creciendo».

Según estimaciones del Programa Estratégico de la Industria Aeroespacial 2010-2020, coordinado por la Secretaría de Economía (SE), se espera que esta industria registre exportaciones de 12 mil 267 millones de dólares para 2021, con un crecimiento medio anual de 14 por ciento.

Safran emprende el vuelo

El sexto complejo de Safran, ubicado en el Parque Aeronáutico, tuvo una inversión de 100 millones de dólares y generará más de 200 nuevos empleos en su primer año de operaciones, pero podrá crear hasta 600 plazas laborales conforme aumente su producción.

Al respecto, el director ejecutivo, Philippe Petitcolin, destacó que en México existe un gran potencial, tanto en la generación de negocios como la mano de obra, de ahí la relevancia de instalarse e incluso de incrementar su capacidad productiva.

Detalló que en esta planta se fabricarán los álabes de ventilador, piezas indispensables para la producción de turbinas de avión para los modelos 320NEO y Boeing 737 MAX, y éstas serán destinadas a la nueva generación de motores Leading Edge Aviation Propulsion (LEAP) que tiene la ventaja de reducir hasta 50 por ciento las emisiones de contaminantes.

El objetivo es alcanzar una producción de 20 mil aspas en los siguientes cuatro años, cuando el número de empleos llegará a 600, y satisfacer una demanda superior a 14 mil pedidos y órdenes LEAP, que es el motor que ha experimentado el crecimiento comercial más rápido en la historia de la aeronáutica, apuntó.

Tras la puesta en marcha de dicha planta, la firma de origen francés anunció una inversión de 25 millones de dólares para la instalación de su planta número 12 en el país, la cual será construida también en el parque queretano y entrará en operaciones en diciembre de este año.

Ambas plantas representan una inversión total de 115 millones de dólares, mencionó.

«Francia demuestra su confianza en México y así responde a la atención que pone el gobierno mexicano y local para superar los retos que enfrenta la nueva industria aeroespacial», enfatizó Petitcolin.

La embajadora Anne Grillo añadió que estos proyectos representan un éxito estratégico,  pues detonan el desarrollo económico y social de la región y contribuyen a la creación de nuevos empleos más tecnificados.