Ensenada, B.C.- Buscan nuevas fuentes de abastecimiento.

La escasez de agua se ha convertido en una de las principales amenazas para el Valle de Guadalupe, mientras se mantiene como uno de los principales destinos turísticos de México, y un polo de atracción de inversiones millonarias.

Ante la situación, vitivinicultores y autoridades estatales, buscan nuevas fuentes de abastecimiento, y entre las propuestas de proyectos destaca la del agua de reuso.

Sin embargo, el plan genera polémica entre los diferentes sectores involucrados. El titular de la Secretaría de Fomento Agropecuario, Manuel Valladolid Seamanduras, sostiene que se avanza en la licitación para llevar hasta la Ruta del Vino, aguas tratadas de Tijuana (planta La Morita), pero empresarios de distintos rubros rechazan la medida.

Argumentan que al no existir una regulación, se requieren estudios económicos, biológicos y todo lo relacionado con los impactos; incluso, se debe analizar el efecto psicológico que esta medida tendría para el turismo.

Alejandro Guzmán Lavenant y Francisco Moreno, observaron que el Valle de Guadalupe s uno de los principales destinos de México, no sólo por el vino, aunque ese fue el punto de partida.

Consideraron que se deben conocer estudios que establezcan todos los impactos directos, y de mediano y largo plazo en plantaciones, analizando el comportamiento de la planta (vid) porque se irá degenerando al paso de los años.

“El problema del agua en el Valle de Guadalupe es el crecimiento. En tres años han aumentado las plantaciones en un 60 por ciento. La capacidad del valle está al tope”, coincidieron.

Hay empresas interesadas

Manuel Valladolid Seamanduras, sostuvo que hay al menos dos empresas interesadas en el agua que produce la planta de tratamiento de «La Morita”.

Enfatizó en que aún no se determina si el proyecto se consolidaría bajo el esquema de Asociación Público Privada (APP), mixto, o mediante una concesión.

Aunque Ensenada también tira al mar una producción de 500 litros (por segundo) de agua tratada, el funcionario expuso que les interesa La Morita “por los caudales”.

Aseguró que una de las empresas estaría dispuesta a colocar tubería, medidores y hacer el tratamiento necesario y requerido por los viticultores.

El doctor Rogelio Vázquez González, investigador del Departamento de Geofísica Aplicada del CICESE, informó que mantienen el monitoreo de los niveles de agua en el Valle de Guadalupe, por medio de la instalación de sensores en pozos.

La información recopilada, conforme a datos que dio a Conacyt, se lleva a cabo en conjunto con el Comité Técnico de Aguas Subterráneas (Cotas) del Valle de Guadalupe, entidad considerada en la Ley de Aguas Nacionales.

Rogelio Vázquez, planteó los desafíos ambientales en el valle: reducer la sobreexplotación del acuífero, captar mayor agua de lluvia, y mitigar las afectaciones en la cuenca y mantener campañas de medición en los pozos de agua.

 

-El Valle de Guadalupe cuenta con una superficie de dos mil 94 hectáreas destinadas al cultivo de vid.

 

-En el área, la cifra de vinícolas y restaurantes podría rebasar los 200, además de los proyectos en marcha.

 

-Se localiza a 25 kilómetros al norte de la ciudad de Ensenada.

 

-En la zona se producen 1.2 millones de botellas al año.

 

-La afluencia de turismo, sólo en temporada de vendimia, se estima en 50 mil visitants.