Mexicali, B.C.- La actriz invitó a las mujeres jóvenes a iniciar antes de los 40 con mastografías.

Ataviada con una polo rosa con el logotipo de Cetys Universidad, sencilla y con un gran carisma, Patricia Reyes Spíndola brilló con su buen humor en el escenario del auditorio de esta casa de estudios, donde ofreció su testimonio como sobreviviente de cáncer de seno e hizo un llamado a las mujeres a “no tener miedo porque paraliza” y las invitó a autoexplorarse así como también realizarse su mastografía de manera preventiva.

Reyes Spíndola dijo que “octubre debe ser de 365 días” señalando que las mujeres debemos revisarnos periódicamente y no evadir las señales físicas que son evidentes tales como areola hundida, secreción en el pezón, cambios en el color de la piel o “bolitas” en los senos.

Además, como experiencia aprendida de su historia contra la batalla del cáncer, aconsejó a las y los presentes a indagar en su árbol genealógico para conocer si se cuenta con familiares con este antecedente, lo que nos hace candidatos a desarrollar esta enfermedad, ya que ella tuvo una tía que murió a causa de cáncer de seno e ignoró este detalle porque pensó “a mí no me va a pasar”.

De manera muy ágil y divertida, la actriz mexicana compartió cómo dio su mejor cara y actitud positiva antes y después de la cirugía en la que retiraron su glándula mamaria izquierda, pues dijo “los demás no tienen la culpa de lo que te está pasando”.

Así también, despertó el interés de las nuevas generaciones de mujeres para que revisen sus pechos desde antes de los 30 años “ya sean solas o acompañadas”, dijo entre risas para los casos de los matrimonios, y señaló que actualmente está luchando para que en México, las instituciones de salud recorran la edad para que las mastografías se indiquen antes de los 40 años.

Durante la charla basada en su libro “La vuelta da muchas vidas”, la ganadora del premio Ariel, manifestó su ímpetu por sensibilizar a las mujeres que han sido mutiladas, para que reconstruyan sus senos y proyectó todo un recuento de fotografías que significaron una terapia para su proceso de lucha.

La también productora de cine a manera de reflexión comentó que dejó de preguntarse “¿por qué a mí?”,  y lo enfocó en “para qué” pues entendió que pasó por esta enfermedad para poder llevar sus testimonio a miles de mujeres “entendí para qué…para que yo les pidiera contar mi experiencia” finalizó Reyes Spíndola.