Ensenada, B.C.- El Cabildo ensenadense espera aprobar a fin de año el Reglamento de Zonificación y Uso de Suelo para garantizar la vocación agrícola del Valle de Guadalupe.

Ante el vertiginoso crecimiento del Valle de Guadalupe y la atracción de inversiones que genera la Ruta del Vino, autoridades, vitivinicultores, y ejidatarios, entre otros sectores, buscan generar un reglamento que privilegie la vocación agrícola de esa región.

 

Se prevé que antes de que concluya el año, el Cabildo de Ensenada, logre aprobar el Reglamento de Zonificación y Usos de Suelo para el Programa Sectorial de Desarrollo Urbano-Turístico de los Valles Vitivinícolas de la Zona Norte.

 

Ejidos y las comunidades indígenas de San Antonio Nécua, San José de la Zorra, que concentran alrededor de 28 mil hectáreas, mantienen una participación activa para que se garanticen sus derechos constitucionales.

 

Y es que, en los puntos de una de las propuestas de reglamento, prohibía edificar en extensiones menores a 4 hectáreas, lo que impedía el aprovechamiento de sus propiedades.

 

Javier Sandoval, director del Instituto Municipal de Investigación y Planeación (IMIP), recordó que el plan sectorial, enfocado principalmente en el Valle de Guadalupe, se publicó en 2010 e integra toda la cuenca hidrológica, zonas agrícolas, entre otros rubros, sin embargo, distintos aspectos no se apegaron a la realidad.

 

La estrategia, dijo, es impulsar el aprovechamiento del agua, el paisaje y la actividad agrícola, tanto en Francisco, Zarco, El Porvenir y San Antonio de las Minas.

 

Reconoció que el reto es armonizar los estudios con el paisaje, el sector agrícola, y lo que se considera como punta de flecha, es decir, el tema del agua.

 

Irregularidades y plan sectorial

 

La gran demanda que, en los últimos años ha generado el Valle de Guadalupe en materia de edificaciones relacionadas con turismo y vivienda campestre, ha provocado un incremento de inspecciones, informó César Cuevas Ceseña.

 

El director de Administración Urbana Catastro y Ecología de Ensenada, indicó que verifican el cumplimiento de las responsabilidades en materia de licencias de construcción y ambientales, así como ver el comportamiento que ha tenido ese desarrollo, a propósito plan sectorial.

 

Se trata, dijo, de ver el comportamiento del desarrollo en el área y las adecuaciones que el propio programa podrá traer a partir de la actualización en la que trabaja el IMIP.

 

A pesar de que el reglamento no ha sido aprobado, el programa, por sí mismo, fija dos políticas en el valle: en la zona central del valle (primaria) la preponderancia es la actividad o debiera ser la actividad agrícola.

 

Establece, además, dependiendo de las características del uso de suelo, posibilidades de aprovechamientos para usos urbanos (cavas, hotel boutique, restaurantes).